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Honduras financiará siete nuevos vuelos de estimulación de lluvias para enfrentar la sequía agrícola

Aplica Noticias
hace 4 días
3 min de lectura

La segunda fase del programa contará con una inversión privada de unos US$ 250.000 y buscará beneficiar a ingenios azucareros y pequeños productores, especialmente a quienes sembraron frijol en el Corredor Seco.


Honduras pondrá en marcha una segunda fase de su programa de estimulación de lluvias, con siete nuevos vuelos financiados íntegramente por empresarios y productores del sector privado. La iniciativa busca contribuir a la producción agrícola y mitigar los efectos de la sequía en distintas zonas del país, con una inversión estimada en US$ 250.000. El anuncio fue realizado por el ministro de Agricultura y Ganadería de Honduras (SAG), Moisés Abraham Molina, quien explicó que esta nueva etapa surgió a partir del interés de empresarios y productores que participaron en la primera fase del programa, que comprendió 22 vuelos. Según el funcionario, los resultados de esa experiencia motivaron a los participantes a aportar recursos para continuar las operaciones y ampliar su alcance hacia otras áreas agrícolas. “Esta segunda ronda es una propuesta financiada al 100% por empresas privadas, precisamente por algunos productores y empresarios que han sentido el beneficio de la primera etapa”, señaló Molina.




El objetivo: proteger las cosechas en el Corredor Seco

Los siete vuelos previstos estarán orientados tanto a los ingenios azucareros como a los pequeños productores agrícolas. Uno de los principales objetivos será acompañar a los agricultores que sembraron frijol en el Corredor Seco hondureño y que necesitan lluvias oportunas para llegar a la cosecha. “​​Nuestro deseo es participar ayudando a los productores de los corredores secos que han sembrado frijol para que puedan llegar a cosecha de manera exitosa”, afirmó el ministro. Entre las zonas prioritarias se encuentran el Corredor Seco, sectores de Choluteca y el área de influencia del ingenio azucarero de Valle. Sin embargo, la distribución de las operaciones dependerá de la presencia de nubes que reúnan las condiciones atmosféricas necesarias para aplicar la técnica.

Los vuelos dependerán de las condiciones meteorológicas

Molina aclaró que todavía no hay una fecha definida para el inicio de las operaciones. La estimulación de lluvias requiere la existencia de sistemas nubosos adecuados, por lo que la planificación de los vuelos estará condicionada por la evolución del tiempo. El ministro confirmó que los insumos necesarios para esta segunda fase ya llegaron al país. El operativo contempla la disponibilidad de una aeronave, la adquisición de los materiales y la contratación de una empresa especializada en este tipo de intervenciones.

La técnica de estimulación de lluvias busca favorecer determinados procesos de formación de precipitaciones en nubes existentes. No genera nubes de manera artificial ni garantiza que se produzcan lluvias, ya que sus posibilidades de aplicación dependen de las condiciones atmosféricas.





Una inversión de US$ 250.000 con fondos privados

A diferencia de otros programas que dependen directamente de recursos públicos, esta segunda etapa será financiada por empresarios y productores, mientras que el Gobierno hondureño cumplirá una función facilitadora. La inversión prevista, cercana a los US$ 250.000, permitirá realizar los siete vuelos adicionales con el propósito de extender la iniciativa a productores de distintos tamaños, en particular a quienes cultivan granos básicos y enfrentan dificultades por la falta de precipitaciones. El alcance territorial de las operaciones se definirá de acuerdo con la disponibilidad de condiciones meteorológicas favorables, un factor determinante para la aplicación de esta técnica.

El antecedente: 22 vuelos en la primera fase

Durante la primera etapa del programa se realizaron 22 vuelos de estimulación de lluvias. De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades, en cada operación se dispersaron aproximadamente 100 litros de producto, con un volumen total informado de unos 2.000 litros. La superficie sobre la que se desarrollaron las operaciones fue estimada entre 1,8 y 2,3 millones de hectáreas.

Con la segunda fase, Honduras busca dar continuidad a la iniciativa y ampliar su alcance en un contexto en el que la disponibilidad de agua resulta clave para el desarrollo de los cultivos y la seguridad de las cosechas. La efectividad de las nuevas operaciones dependerá de la presencia de nubes apropiadas y de las condiciones atmosféricas de cada zona. El objetivo es contribuir a reducir los efectos de la sequía sobre la producción agrícola, aunque los vuelos no constituyen una garantía de precipitaciones ni de resultados productivos.

 


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