Guatemala incorpora un avión agrícola autónomo para aplicar fungicidas en plantaciones de banano

La empresa estadounidense Pyka y el grupo agroindustrial Grupo HAME pusieron en marcha operaciones comerciales con Pelican en Guatemala. El equipo fue autorizado por la autoridad aeronáutica del país y se utilizará para realizar tratamientos contra la Sigatoka negra.
La compañía estadounidense Pyka y el grupo agroindustrial guatemalteco Grupo HAME comenzaron a operar un avión agrícola eléctrico y autónomo en plantaciones de banano de Tecún Umán, en el departamento de San Marcos, Guatemala. La aeronave, denominada Pelican, fue diseñada para realizar aplicaciones agrícolas sin piloto a bordo. Según informaron ambas empresas, la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) de Guatemala autorizó su utilización para operaciones de fumigación agrícola, un paso clave para avanzar con su incorporación al trabajo en el campo. El equipo se destinará al manejo de la Sigatoka negra, una enfermedad causada por el hongo Pseudocercospora fijiensis que afecta las hojas del banano y puede comprometer el rendimiento de las plantaciones. La enfermedad exige un manejo sanitario sostenido y tratamientos oportunos. En ese contexto, la aplicación aérea constituye una herramienta para cubrir grandes superficies en tiempos reducidos, mientras que la incorporación de aeronaves autónomas abre una alternativa para organizar las tareas de pulverización.
Cómo es el avión agrícola eléctrico
A diferencia de los drones multirrotor que se utilizan para pulverizar cultivos, el Pelican es una aeronave de ala fija, impulsada por motores eléctricos y equipada con un sistema de navegación autónoma. La tecnología permite programar recorridos y ejecutar aplicaciones sin que un piloto viaje a bordo. Pyka también destaca la posibilidad de realizar operaciones nocturnas, una característica que puede ampliar las ventanas de trabajo, siempre que se cumplan las condiciones meteorológicas, agronómicas y regulatorias correspondientes. El fabricante cuenta con distintas versiones del Pelican. La versión Pelican Spray tiene una capacidad de carga líquida de 318 litros, mientras que para el Pelican 2 tiene una capacidad de 300 litros. Por el momento, no se precisó públicamente qué configuración opera en Guatemala. La diferencia es importante para evaluar su desempeño en el campo: la capacidad del tanque, el ancho de trabajo, la autonomía y el tiempo necesario para recargar el equipo determinan la superficie que puede tratarse durante una jornada.
La incorporación del avión apunta a mejorar la organización de las aplicaciones fitosanitarias en las plantaciones bananeras. Sin embargo, el desempeño de la tecnología deberá evaluarse en función de los resultados obtenidos en condiciones reales de trabajo. En el caso de la Sigatoka negra, la cobertura del follaje, el tamaño de las gotas, la dosis, la formulación utilizada y las condiciones meteorológicas son variables centrales para determinar la calidad de una aplicación.
Una relación que comenzó en 2023
La puesta en marcha de las operaciones en Guatemala es resultado de un vínculo que comenzó varios años atrás. En abril de 2023, Pyka anunció una carta de intención con Grupo HAME para avanzar con pruebas y evaluar la incorporación de aeronaves Pelican Spray a las operaciones de la compañía. El fabricante también desarrolló pruebas en plantaciones bananeras de Honduras junto con Dole. En septiembre de ese mismo año, ambas empresas informaron la finalización de una primera etapa de ensayos en la finca Isletas, con planes de ampliar posteriormente las operaciones.
La llegada a Guatemala representa un nuevo paso en la expansión de los sistemas de aplicación autónoma en la agricultura latinoamericana. El interés ya no se limita al desarrollo de prototipos: el foco comienza a trasladarse a las condiciones regulatorias, la integración con las operaciones agrícolas existentes y la evaluación de los resultados productivos.


