Brasil busca fortalecer el vínculo entre apicultores y la aviación agrícola

El Sindag invitó a la Confederación Brasileña de Apicultura y Meliponicultura a participar del Congreso AvAg 2027. La iniciativa apunta a reforzar la protección de los polinizadores, mejorar la comunicación en el campo y profesionalizar las operaciones con drones.
La convivencia entre la producción agropecuaria, la apicultura y la aviación agrícola vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del sector brasileño. El Sindicato Nacional de las Empresas de Aviación Agrícola (Sindag) busca ampliar el trabajo conjunto con los productores de miel y criadores de abejas nativas, con el objetivo de fortalecer las acciones de protección de los polinizadores y promover buenas prácticas en las aplicaciones agrícolas. En ese marco, la entidad invitó a la Confederación Brasileña de Apicultura y Meliponicultura (CBA) a participar del Congreso AvAg 2027, que conmemorará los 80 años de la aviación agrícola en Brasil. El encuentro se realizará del 17 al 19 de agosto de 2027 en las instalaciones de Tangará Aeroagrícola, en Orlândia, estado de São Paulo. La propuesta surgió durante una reunión realizada el 21 de octubre en Brasilia, entre el director operativo del Sindag, Cláudio Júnior Oliveira, y el presidente de la CBA, Sérgio Farias. Allí comenzaron a delinear un proyecto conjunto orientado a mejorar la convivencia y la comunicación entre apicultores, productores y operadores aeroagrícolas. Uno de los puntos centrales será la profesionalización de las operaciones con drones agrícolas y el combate a las aplicaciones irregulares con estos equipos. La iniciativa busca que el crecimiento de las nuevas tecnologías de pulverización esté acompañado por capacitación, cumplimiento de las normas y mecanismos de coordinación entre los distintos actores del territorio.
Experiencias para proteger a los polinizadores
El acercamiento entre ambas entidades no parte de cero. Brasil cuenta con antecedentes de trabajo conjunto para reducir los riesgos sobre las abejas y mejorar la planificación de las aplicaciones. Uno de ellos es el proyecto Agro Cooperação, desarrollado entre 2021 y 2023 en Mato Grosso do Sul, bajo la coordinación de la Agencia Estatal de Defensa Sanitaria Animal y Vegetal (Iagro), con participación del Sindag y otras organizaciones. La iniciativa promovió campañas de concientización y comunicación entre productores, apicultores, pilotos agrícolas, ingenieros agrónomos y técnicos. También se destaca la participación del Sindag en el Movimiento Colmeia Viva, que funciona desde 2014 y trabaja en la difusión de herramientas y buenas prácticas para acercar a agricultores y apicultores. En el interior paulista, otro caso es el Proyecto Polinizar, impulsado por Cofco International Brasil junto con la empresa Imagem Aviação Agrícola. El programa articula a ingenios azucareros, apicultores y prestadores de servicios para planificar las aplicaciones y resguardar las colmenas. Entre las herramientas implementadas se encuentran mapas digitales que identifican la ubicación de los apiarios. Sus coordenadas se incorporan a los sistemas de las aeronaves para interrumpir automáticamente la pulverización cuando se ingresa en las zonas de seguridad establecidas.
Un congreso con la mirada puesta en el futuro
La edición 2027 del Congreso AvAg tendrá un significado especial para la industria brasileña: se cumplirán 80 años del primer vuelo agrícola realizado en el país, el 19 de agosto de 1947, en Pelotas, estado de Rio Grande do Sul. La elección de una empresa aeroagrícola como sede también responde a una estrategia de acercamiento a la sociedad. Según explicó la presidenta del Sindag, Hoana Almeida Santos, la intención es que autoridades, investigadores, periodistas y visitantes puedan conocer de cerca cómo funciona la actividad, cuáles son sus regulaciones y qué tecnologías se utilizan en las operaciones. Brasil cuenta con más de 2.800 aeronaves agrícolas en actividad y posee la segunda flota más grande del mundo. Además, es uno de los principales mercados para los fabricantes internacionales de aviones agrícolas y el único país que produce una aeronave impulsada por etanol: el Ipanema, de Embraer.
En este escenario, la protección de los polinizadores y la profesionalización de las aplicaciones aparecen como dos desafíos que la industria busca incorporar a su agenda de crecimiento. La articulación entre apicultores y operadores aeroagrícolas será uno de los temas que llegará al centro del debate en 2027.


