
Sanidad Vegetal: prevención, monitoreo y manejo para producir con calidad
La Sanidad y Calidad Vegetal, integra los componentes de la Buenas Prácticas Agrícolas y es uno de los fundamentos de la Buenas Prácticas de Aplicación.
Sanidad Vegetal en su momento fue nuevo concepto, hoy totalmente difundido, que en lugar de estudiar la forma de resolver los problemas sanitarios que surgen en el cultivo, implica lograr desde los inicios un cultivo libre de adversidades y sus consecuentes daños, desde la siembra de una semilla sana en una preparada cama de siembra, su desarrollo y completando el ciclo, la cosecha.
El concepto del uso de Sanidad Vegetal y creación de la primera Cátedra bajo esa denominación en lugar de Terapéutica Vegetal, fue una propuesta de los Ings. Agrs. Luis Indelicato y Gustavo Otamendi en la Facultad de Agronomía de la Universidad del Salvador, y quienes llevaron adelante este desafío fueron la Ing. Agr. Angelita Della Penna y quien suscribe.
La Sanidad incluye, sin lugar a duda, la terapéutica vegetal
Calidad, la Real Academia Española, en el Diccionario de la Lengua Española de 1984, Tomo I, página 242, define calidad: como una "cualidad", una "manera de ser", "alguien que goza de la estimación general", o "lo mejor dentro de su especie".
Por lo expuesto, Sanidad y Calidad Vegetal se entiende llevar adelante un proceso productivo, que se ajuste a procedimientos acordados, que han sido diseñados teniendo en cuenta las necesidades de los distintos agentes que intervienen en el mismo y para el que existen mecanismos para prevenir el error e introducir mejoras, obteniendo un producto o subproducto diferenciado por encima de la media general. La Sanidad y Calidad Vegetal tiene como finalidad promover y vigilar la observancia de las disposiciones fitosanitarias; diagnosticar y prevenir la diseminación e introducción de adversidades de los vegetales, sus productos y subproductos; establecer medidas fitosanitarias; y regular la efectividad biológica, aplicación, uso y manejo de insumos, así como el desarrollo y prestación de actividades y servicios fitosanitarios. Las medidas sanitarias serán las necesarias para asegurar el nivel adecuado de protección y calidad fitosanitarias en todo o parte del territorio nacional, para lo cual tomará en consideración el análisis de riesgo, así como las características de la zona donde se origine el problema y las zonas a la que se destinen los vegetales. Dichas medidas también se aplicarán para el manejo de las adversidades que afectan a los recursos y materias primas forestales maderables y no maderables.
Los problemas fitosanitarios, en su mayoría, se encuentran provocados por distintas adversidades, antes se denominaban plagas, término que históricamente llevaba a pensar en una batalla, muerte hasta el exterminio. Actualmente se utiliza adversidad, como contratiempo o problema, que, sumado al concepto de manejo o táctica de control para superar esa adversidad, implica un manejo racional de la producción.
Las mismas se clasifican como:
Enfermedades son todas las alteraciones orgánicas y funcionales más o menos graves para las plantas, de acción patogénica (causadas por patógenos) o de acción fisiogénica (propias del individuo como anomalías en el desarrollo y trastornos de crecimiento)
Plagas, son aquellos individuos no deseables, agentes causales de perjuicios al cultivo, pertenecientes al reino animal como insectos, ácaros, aves, roedores, etc.
Malezas, son plantas competitivas, persistentes, perniciosas que, crecen donde no son deseadas y causan daños a la producción en cualquiera de sus etapas.
Los objetivos básicos de la lucha contra las adversidades son:
Prevención: impedir que una adversidad se transforme en problema
Manejo: reducción de la cantidad de adversidades o de sus daños a un nivel aceptable.
Erradicación: destrucción o remoción completa de una adversidad o de un foco. Sólo cuando se establezca legalmente.
La mejor forma de llevar adelante el objetivo de conseguir o mantener una planta sana no puede ser independiente de los conocimientos básicos y además del monitoreo, una de las herramientas indispensables para lograr la producción buscada.
La Sanidad y Calidad Vegetal, integra los componentes de la Buenas Prácticas Agrícolas y es uno de los fundamentos de la Buenas Prácticas de Aplicación.