¿Qué revelan los drones sobre la vegetación de los campos ganaderos?
Investigadores del INTA presentaron un estudio que utiliza fotografías aéreas y reconstrucción tridimensional para caracterizar la vegetación leñosa en pasturas de Buffel grass.

Los drones comienzan a ampliar sus aplicaciones en la ganadería, más allá del registro visual de los establecimientos. En La Rioja, profesionales del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) investigaron cómo utilizar imágenes aéreas para describir la estructura de la vegetación leñosa presente en pasturas de Buffel grass, una gramínea utilizada en sistemas ganaderos de ambientes áridos y semiáridos. El trabajo, titulado “Caracterización estructural de vegetación leñosa en pasturas de Buffel grass con RPA, RGB y SfM”, fue presentado en el Congreso Internacional de Drones 2026, que se desarrolló en Tucumán del 23 al 25 de septiembre. La investigación estuvo a cargo de los ingenieros Marcelo Aguirre, Pedro Namur, Diego Pereyra y Walter Agüero; los doctores Lisandro Blanco y Luis Guzmán; y Matías López, integrantes del Área de Recursos Naturales de la Estación Experimental Agropecuaria La Rioja. El objetivo fue analizar cómo se distribuye la vegetación leñosa dentro de las parcelas, qué proporción de la superficie ocupa y cuáles son las alturas predominantes. Para ello, los investigadores utilizaron fotografías tomadas con un dron y técnicas de procesamiento fotogramétrico.
Qué revelaron las imágenes aéreas
El estudio comprendió doce parcelas con pasturas de Buffel grass. Los resultados indicaron que la vegetación leñosa cubrió entre el 12,1% y el 25,4% de las superficies analizadas. Además de cuantificar la cobertura, los investigadores identificaron patrones de distribución espacial. En la mayoría de las parcelas, la vegetación se concentró en manchones de tamaño intermedio, mientras que predominaron las plantas de menos de dos metros de altura. Estos datos permiten describir aspectos de la estructura del campo que resultan difíciles de caracterizar mediante una observación general desde el suelo. La distribución de los manchones y las diferencias de altura aportan información complementaria para comparar ambientes y planificar futuros relevamientos. El valor de la metodología radica en que no se limita a determinar cuánto terreno está ocupado por la vegetación leñosa: también permite analizar cómo se organiza dentro de cada parcela.
RPA, RGB y SfM: cómo se combinan las tecnologías
Las RPA (Remotely Piloted Aircraft) son las aeronaves pilotadas a distancia utilizadas para capturar las imágenes del terreno. En este caso, el dron permitió obtener fotografías de las parcelas desde una perspectiva aérea. El sistema RGB registra imágenes a partir de los canales rojo, verde y azul. El procesamiento de estas fotografías permite diferenciar elementos de la superficie y analizar la distribución de la vegetación. Por su parte, SfM (Structure from Motion) es una técnica fotogramétrica que utiliza fotografías superpuestas tomadas desde diferentes posiciones para reconstruir la geometría de los objetos y generar modelos tridimensionales. A partir de esos modelos es posible estimar alturas y describir la estructura de la vegetación. La combinación de imágenes en color y reconstrucción tridimensional permite integrar información sobre cobertura, distribución y altura en un mismo relevamiento.

Qué aplicaciones puede tener en la ganadería
El conocimiento de la estructura de la vegetación constituye una herramienta para mejorar el diagnóstico de los ambientes productivos. En regiones donde la disponibilidad de forraje está condicionada por las precipitaciones, el suelo y la distribución de las especies vegetales, contar con mediciones comparables puede ayudar a orientar el manejo de los establecimientos. A partir de esta metodología, los drones pueden contribuir a identificar sectores con distintas características de vegetación, comparar parcelas a lo largo del tiempo y orientar las recorridas de campo hacia áreas que requieren una evaluación más detallada. En combinación con mediciones de biomasa y disponibilidad forrajera, estos datos también podrían aportar información para estudiar la relación entre la vegetación leñosa y la producción de pasto. Sin embargo, la investigación presentada no establece por sí sola cuál es el efecto de los arbustos y árboles sobre la oferta de forraje ni demuestra un aumento de la productividad ganadera. Para determinarlo, sería necesario complementar el relevamiento aéreo con mediciones específicas de producción vegetal y respuesta animal.
Buffel grass y producción en ambientes áridos
El Buffel grass es una gramínea utilizada para mejorar la disponibilidad de forraje en zonas con limitaciones hídricas. En La Rioja, el INTA trabaja sobre el manejo de pasturas y pastizales naturales para contribuir a la sustentabilidad de los sistemas ganaderos. En ese contexto, conocer la distribución de la vegetación leñosa aporta una dimensión adicional al diagnóstico del campo. La información obtenida mediante drones puede complementar los métodos tradicionales de evaluación y generar una base objetiva para comparar parcelas y planificar monitoreos. El trabajo del INTA La Rioja muestra cómo la combinación de aeronaves no tripuladas, imágenes RGB y fotogrametría puede trasladar herramientas de la agricultura de precisión al estudio de los ambientes ganaderos. A medida que estas metodologías se validen y se integren con otras mediciones agronómicas, su aplicación podría facilitar un seguimiento más detallado de los recursos naturales y aportar información para la toma de decisiones en establecimientos de regiones áridas y semiáridas.


