La flota aeroagrícola de Bahía creció casi un 90% en seis años y lidera el nordeste de Brasil
El estado brasileño pasó de 99 aviones y helicópteros agrícolas en 2019 a 188 en 2025, con un ritmo de expansión que supera ampliamente el promedio nacional. El crecimiento acompaña el desarrollo de la producción de granos y algodón, donde dos municipios figuran entre los cuatro con mayor cantidad de aeronaves agrícolas del país.

La aviación agrícola gana protagonismo en Bahía, uno de los principales polos de expansión del agronegocio brasileño. Según un relevamiento del Sindicato Nacional de las Empresas de Aviación Agrícola (Sindag), la flota de aeronaves agrícolas tripuladas del estado pasó de 99 unidades en 2019 a 188 en 2025, un incremento del 89,9% en seis años. El crecimiento posiciona a Bahía como el estado con la mayor flota aeroagrícola del nordeste brasileño, por delante de Maranhão, que cuenta con 63 aeronaves, y Piauí, con 41. De acuerdo con el estudio, Bahía concentra aproximadamente el 58% de las 297 aeronaves agrícolas tripuladas registradas en esa región. Los datos forman parte de un análisis sectorial elaborado por el Sindag, que examina la evolución de la flota, su distribución territorial, la antigüedad de las aeronaves y las perspectivas de crecimiento. Un adelanto del relevamiento correspondiente a Bahía fue presentado por el director ejecutivo de la entidad, Cláudio Júnior Oliveira, durante la tercera Confraternización del Club de Aviadores del Oeste de Bahía (CAOB), realizada del 24 al 26 de septiembre en Luís Eduardo Magalhães.

Un crecimiento que supera la media nacional
La expansión de la flota bahiana se destaca frente al comportamiento del conjunto de Brasil. Entre 2019 y 2025, el estado registró una tasa media de crecimiento anual del 11,28%, mientras que la tasa nacional fue del 3,89%, según las cifras comparativas incluidas en el estudio. La flota pasó de 99 aeronaves en 2019 a 117 en 2021 y 150 en 2023. En 2024 llegó a 173 unidades y, durante 2025, sumó otras 15 hasta alcanzar las 188 aeronaves. En el último año, el crecimiento de Bahía fue del 8,67%, frente al 5,29% registrado a nivel nacional. Como resultado, su participación en la flota aeroagrícola brasileña aumentó del 4,34% en 2019 al 6,56% en 2025. Brasil, por su parte, contabilizó 2.866 aviones y helicópteros agrícolas en 2025, lo que lo mantiene como el segundo país con mayor flota aeroagrícola del mundo, detrás de Estados Unidos.
La expansión de Bahía también modifica gradualmente la distribución territorial de la actividad. Mientras Mato Grosso continúa liderando el ranking nacional, con 803 aeronaves, el crecimiento de la frontera agrícola del nordeste incrementa el peso relativo de estados que hasta hace algunos años tenían una participación menor.

El oeste de Bahía concentra la actividad aeroagrícola
El crecimiento de la flota está estrechamente vinculado con la escala productiva del oeste bahiano, una región caracterizada por grandes establecimientos agrícolas, elevada tecnificación y una importante concentración de cultivos de soja, maíz y algodón. Luís Eduardo Magalhães es uno de los principales centros de esa actividad y suele ser identificada como la capital del Matopiba, una frontera agrícola que comprende el oeste de Bahía y zonas de Maranhão, Tocantins y Piauí. El relevamiento del Sindag identifica a São Desidério y Luís Eduardo Magalhães entre los cuatro municipios brasileños con mayor cantidad de aviones agrícolas. En la base de aeronaves localizadas por municipio, São Desidério registra 48 unidades y ocupa el segundo puesto nacional, mientras que Luís Eduardo Magalhães cuenta con 44 y se ubica cuarto. A esos municipios se suman Barreiras y Correntina, con 21 aeronaves cada uno. En conjunto, los cuatro distritos del oeste bahiano reúnen 134 aeronaves localizadas, una cantidad superior a las 108 registradas en Paraná. El estudio también identificó otras seis localidades de Bahía con aeronaves agrícolas, entre ellas Formosa do Rio Preto, con 16 unidades, y Riachão das Neves, con 11.
Más granos y un récord en algodón
El desarrollo de la aviación agrícola acompaña una campaña productiva de gran escala. De acuerdo con los datos, basados en estimaciones del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), Bahía alcanzaría una producción récord de 13,3 millones de toneladas de granos en la campaña 2025/26, un 3,2% más que en 2025. La superficie sembrada se estima en 3,71 millones de hectáreas, con una productividad media de 3,57 toneladas por hectárea. La soja encabeza la producción, con 8,93 millones de toneladas proyectadas, un incremento del 3,8% interanual. El algodón también ocupa un lugar central en la economía agrícola del estado. Para la campaña 2025/26, la Asociación Bahiana de Productores de Algodón (ABAPA) estima una producción de un millón de toneladas de fibra, la mayor registrada hasta el momento en Bahía. Con ese volumen, el estado se ubicaría como el segundo mayor productor de algodón de Brasil, detrás de Mato Grosso, y aportaría cerca del 17% de la producción nacional de fibra. La superficie sembrada con este cultivo alcanza las 418.000 hectáreas, concentradas principalmente en el oeste del estado. El carácter exportador de la actividad también es significativo: según las cifras presentadas, aproximadamente el 80% de la fibra de algodón bahiana se destina a mercados asiáticos.
En términos económicos, el estudio estima que el PIB del agronegocio de Bahía alcanzó los 118.400 millones de reales en 2025, con un crecimiento real del 4% respecto del año anterior. Por otra parte, el valor de la producción agrícola del estado llegó a 55.500 millones de reales, un 16,9% más que en 2024. Son indicadores diferentes: el primero mide la actividad económica del agronegocio y el segundo, el valor de la producción de los cultivos.
Una flota más joven y con mayor presencia de turbohélices
Además de crecer en cantidad, la flota aeroagrícola bahiana presenta una antigüedad promedio inferior a la del conjunto brasileño. Según el análisis del Sindag, las 188 aeronaves registradas en Bahía tienen una edad media de 11,1 años, frente a los 22,1 años de la flota nacional. El 78% de las aeronaves del estado fue fabricado a partir de 2010. La diferencia es todavía más marcada entre las aeronaves utilizadas directamente por productores: ese segmento tiene una edad media de ocho años. En cambio, las aeronaves correspondientes a servicios aéreos especializados y otras categorías registran una media de 18,6 años. Otro rasgo distintivo es la participación de los turbohélices. De las 188 aeronaves agrícolas de Bahía, 122 utilizan este tipo de motorización, lo que representa aproximadamente el 65% de la flota estatal. La composición de la flota refleja la importancia de las operaciones sobre grandes superficies y la demanda de capacidad de trabajo para atender ventanas de aplicación ajustadas. Sin embargo, la cantidad de aeronaves por sí sola no determina la capacidad efectiva de aplicación, que también depende de las características de los equipos, la disponibilidad operativa y las condiciones de cada servicio.
Drones agrícolas: una tecnología en expansión
La aviación agrícola tripulada no es la única tecnología que avanza en Brasil. La presentación del Sindag también destaca el crecimiento de las aeronaves agrícolas no tripuladas, cuya flota nacional registrada pasó de 355 unidades en 2021 a 10.357 en 2025, casi 29 veces más. En ese segmento, Bahía representa el 3,07% del total nacional y ocupa el segundo lugar del nordeste, detrás de Maranhão, que concentra el 4,02%.

Entre las experiencias mencionadas figura el Pelican 2, una aeronave autónoma eléctrica con capacidad de carga de 300 litros y una productividad operativa declarada de hasta 105 hectáreas por hora. Según la presentación, Bahía fue pionera en el nordeste en la incorporación de esta tecnología, que también presta servicios en Piauí. El análisis sectorial plantea que los drones y los aviones tripulados pueden desempeñar funciones complementarias. Los primeros encuentran oportunidades en lotes pequeños, bordes y áreas donde las características del terreno dificultan otras operaciones. Los aviones, en tanto, conservan ventajas operativas para cubrir grandes extensiones de cultivo. En una región como el oeste bahiano, donde predominan las grandes superficies de soja, maíz y algodón, esa combinación tecnológica abre posibilidades para ampliar la oferta de servicios y responder a distintas necesidades productivas.
Qué puede pasar con la flota hasta 2028
El estudio también plantea tres escenarios para la evolución de la flota aeroagrícola tripulada de Bahía hasta 2028. Las cifras son proyecciones elaboradas a partir de las 188 aeronaves registradas en 2025 y no constituyen un pronóstico confirmado. Si se mantiene la tasa media anual del 11,28% observada entre 2019 y 2025, la flota podría alcanzar las 259 aeronaves en 2028, un crecimiento del 38% respecto de 2025. En un escenario intermedio, basado en el ritmo de expansión de 2024 a 2025, llegaría a 241 aeronaves. Si el crecimiento se desacelera progresivamente hasta el 4,5% anual, el total sería de 222 unidades. La presentación también proyecta que, si se mantiene la tendencia histórica, Bahía podría superar la flota de São Paulo en 2029, la de Rio Grande do Sul en 2032 y la de Goiás en 2036. Se trata de estimaciones condicionadas a que cada estado mantenga las tasas de crecimiento utilizadas en el modelo; no implican que esos cambios vayan a ocurrir necesariamente. Mato Grosso, que contaba con 803 aeronaves en 2025, seguiría al frente de la actividad en los escenarios analizados.
El crecimiento de Bahía refleja el avance de una frontera agrícola que combina escala productiva, cultivos orientados a la exportación y una flota aeroagrícola relativamente joven. La evolución de los próximos años dependerá de la continuidad de esa expansión, de las inversiones de los operadores y de la capacidad del sector para acompañar las necesidades de una producción cada vez más tecnificada.


