Honduras realizó el tercer vuelo para estimular lluvias y enfrentar impacto de la sequía en el agro
El programa de siembra de nubes busca mejorar la disponibilidad de agua para cultivos y ganadería en el Corredor Seco, mientras las autoridades evalúan el efecto de las intervenciones.

Honduras realizó el tercer vuelo de su Programa de Siembra de Nubes, una estrategia impulsada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) para enfrentar los efectos de la sequía y mejorar la disponibilidad de agua en zonas productivas del país. La iniciativa utiliza una aeronave especializada para introducir yoduro de plata en formaciones nubosas que presentan condiciones meteorológicas adecuadas, con el objetivo de estimular la precipitación. El programa contempla una cobertura de entre 1,8 y 2,3 millones de hectáreas, principalmente en regiones afectadas por el déficit de lluvias. Las operaciones tienen especial relevancia para el Corredor Seco, donde la falta de agua representa una amenaza para la producción de alimentos, la ganadería y los sistemas de abastecimiento de agua. La SAG también contempla áreas del Alto Aguán y cuencas relacionadas con represas estratégicas para el país.
El primer vuelo utilizó alrededor de 100 litros de yoduro de plata y se realizó sobre sectores vinculados con las cuencas de la represa José Cecilio del Valle y el río Nacaome, además de zonas de Maraita, Liure, Texiguat, Reitoca y Alubarén. La Secretaría no informó el volumen de producto utilizado durante el tercer vuelo.

El Gobierno hondureño prevé realizar alrededor de 20 vuelos durante un período de dos a tres meses, aunque las operaciones dependen de la existencia de nubes con características adecuadas. Las autoridades remarcan que la técnica no permite generar precipitaciones a partir de cielos despejados, sino que busca favorecer procesos dentro de nubes que ya presentan condiciones propicias.
La estrategia se complementa con otras medidas destinadas a sostener al sector agropecuario frente a la sequía. La SAG informó que más de 144.000 productores fueron atendidos mediante programas de apoyo para agricultura, café, ganadería y fortalecimiento productivo, además de la distribución de semillas, fertilizantes, asistencia técnica y sistemas para almacenamiento y aprovechamiento del agua. En el sector ganadero, los programas incluyen apoyo para alimentación, asistencia técnica y mejoramiento productivo, mientras que para la agricultura se entregaron semillas de maíz, frijol y arroz, entre otros insumos. También se incorporaron sistemas de riego y geomembranas para mejorar la disponibilidad de agua en las explotaciones.
Sin embargo, las autoridades todavía deben determinar cuánto de las precipitaciones registradas en las zonas intervenidas puede atribuirse directamente a la siembra de nubes. El Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (CENAOS) participa en el seguimiento meteorológico, mientras especialistas analizan los resultados de los vuelos y las condiciones registradas antes y después de las intervenciones. La SAG sostiene que el programa busca contribuir a recuperar fuentes de agua y reducir el impacto de la sequía sobre las actividades productivas. Para los agricultores y ganaderos del Corredor Seco, el desafío inmediato es recuperar reservas hídricas suficientes para sostener los cultivos, el ganado y la próxima etapa de producción.
El programa representa una de las respuestas de Honduras frente a un escenario de estrés hídrico, aunque su efectividad deberá medirse con datos meteorológicos y productivos que permitan establecer si las intervenciones generan un incremento de precipitaciones atribuible a la siembra de nubes.






Comentarios