top of page

Ecuador: drones vigilan el riesgo de Fusarium R4T tras las inundaciones en El Oro

Aplica Noticias
20 oct
4 min de lectura

Desplegaron tecnología aérea para inspeccionar las estructuras de contención y analizar los flujos de agua. El operativo busca reducir el riesgo de dispersión del Fusarium Raza 4 Tropical, una de las principales amenazas sanitarias para la producción bananera.


Las inundaciones encendieron las alertas fitosanitarias en una zona productora de banano de Ecuador. Frente a las intensas precipitaciones registradas en El Quemado, cantón Santa Rosa, provincia de El Oro, la Agencia de Regulación y Control Fito y Zoosanitario (Agrocalidad) desplegó un operativo técnico que incorpora drones para evaluar los daños, vigilar las estructuras de contención y analizar el comportamiento del agua.

La intervención apunta a mitigar los riesgos asociados a las inundaciones y reforzar las medidas de bioseguridad para evitar la dispersión del Fusarium Raza 4 Tropical (Foc R4T), un patógeno que afecta a las musáceas, entre ellas el banano. La tecnología aérea se utiliza como herramienta de vigilancia y evaluación de riesgos durante la emergencia hídrica.

Drones para evaluar daños y vigilar las estructuras de contención

Uno de los principales objetivos del operativo es determinar cómo afectaron las lluvias a las barreras físicas instaladas para contener el foco sanitario y cómo se comportan los flujos de agua en el área intervenida. Para ello, Agrocalidad incorporó sobrevuelos con drones, que permiten obtener una perspectiva aérea de las zonas afectadas y complementar las verificaciones terrestres. El organismo también informó que mantiene inspecciones continuas y monitoreos diarios para supervisar los predios y verificar el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad. La evaluación resulta relevante porque las inundaciones pueden alterar las condiciones de las estructuras de contención y favorecer el desplazamiento de suelo o agua contaminados. En ese escenario, identificar oportunamente los sectores comprometidos es fundamental para orientar las tareas de reparación, drenaje y control sanitario.



Gestión del agua y coordinación entre organismos

Se reactivó la Mesa Técnica de Trabajo (MTT-6) y se coordinaron acciones con el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, la Gobernación de El Oro, la Prefectura Provincial, la Alcaldía de Santa Rosa y el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal. La articulación permitió disponer de recursos para intervenir sobre la infraestructura comprometida, entre ellos maquinaria pesada, materiales para la reconformación de muros y bombas de drenaje. Las tareas buscan recuperar la capacidad de las estructuras de contención y gestionar el agua acumulada en los sectores afectados. Al mismo tiempo, la coordinación con representantes del sector bananero privado apunta a reforzar las medidas sanitarias dentro de las fincas. El operativo combina así tres componentes: evaluación aérea, intervención sobre la infraestructura y vigilancia fitosanitaria. La efectividad de estas acciones depende también de mantener los controles de acceso, la limpieza y desinfección de equipos y vehículos y el cumplimiento de los protocolos establecidos para las zonas bajo control oficial.

El antecedente de los monitoreos con drones

En julio de 2026, Agrocalidad confirmó un segundo caso positivo de Foc R4T en un predio lindero a la finca donde se había detectado el primer brote. La vigilancia del área incluía monitoreos con drones, inspecciones, toma de muestras y análisis de laboratorio.

Posteriormente, el organismo informó sobre trabajos de refuerzo de las barreras físicas de contención y mejoras en los accesos para facilitar las tareas de limpieza y desinfección. Estos antecedentes muestran cómo las herramientas aéreas pueden incorporarse a una estrategia de vigilancia fitosanitaria que requiere información territorial, inspecciones periódicas y medidas de bioseguridad sostenidas.

Fusarium Raza 4 Tropical: una amenaza para la producción bananera

El Foc R4T es un hongo del suelo que provoca la marchitez por Fusarium en banano y otras musáceas. Puede persistir durante largos períodos en el suelo y dispersarse mediante suelo contaminado, agua, herramientas, maquinaria y material vegetal infectado. Por esa razón, las inundaciones representan un desafío adicional cuando ocurren en áreas sometidas a medidas de contención. El movimiento de agua, barro y sedimentos puede complicar el mantenimiento de las barreras sanitarias y exige reforzar la vigilancia de los puntos vulnerables. El manejo de esta enfermedad se basa principalmente en la prevención de la dispersión, la bioseguridad y la contención de los focos. No se trata de un problema que pueda resolverse mediante una pulverización convencional de fungicidas. En este contexto, la incorporación de drones al monitoreo permite sumar información para la toma de decisiones y orientar las intervenciones sobre las áreas comprometidas.

Tecnología aérea al servicio de la bioseguridad

La emergencia de El Quemado pone de relieve una aplicación de los drones agrícolas que va más allá de la pulverización: la vigilancia territorial para gestionar riesgos sanitarios y ambientales en sistemas productivos. Su aporte consiste en complementar las inspecciones terrestres, documentar las condiciones de las estructuras y facilitar la evaluación de los flujos de agua durante una emergencia. La evolución de la situación dependerá de la capacidad de mantener las barreras de contención, controlar el movimiento de suelo y agua y sostener la coordinación entre las autoridades y los productores. Para Ecuador, proteger la sanidad bananera tiene una dimensión productiva y comercial: el país es uno de los principales exportadores mundiales de banano y la prevención de la dispersión del Foc R4T es estratégica para preservar sus plantaciones y la continuidad de los mercados internacionales.

 


bottom of page